Diarios

miércoles 24 de febrero de 2010

 

Ayer en una tarde ociosa, vi uno de mis diarios en el librero. Me pregunté ¿Qué estaría haciendo hace tres años en este día? Algo más interesante que en ese momento, definitivamente. Cuando leía, recordaba cada instante, bueno y malo, así que como un libro que cautiva a su lector por la trama, mi diario me hizo saltar de día en día y de mes en mes contándome mi propia historia.

Hay muchos instantes que ya no recordaba, como la tarea que nos mantenía despiertos hasta largas horas de la madrugada.

Leía y leía y con cada párrafo me convencía más de que las verdaderas protagonistas de mi vida, han sido las historias de romances, qué puedo decir, el amor erótico como diría Erich Fromm, ha sido una de las partes más importantes de mi existencia.

Leía mi diario de secundaria, recordaba uno a uno los momentos de "Mi primer amor", la mejor parte es que está escrito con tal detalle que podía trazar perfectamente cada uno de los instantes que configuraron esa parte de mi existencia. Por ahí dicen que "Recordar es volver a vivir", una frase muy acertada.

En algún momento llegue a mi actual relación... Leía lo emocionada que me sentía cuando cruzábamos miradas, cuando nos encontrábamos por los pasillos de la facultad y finalmente cuando confesé en persona lo mucho que me gustaba. Tres años después, me sigo sintiendo igual de enamorada...

Creo que el secreto está en no olvidar todos los pequeños detalles que configuran nuestra existencia, de los que aprendemos, de los que caemos y volvemos a levantarnos. Cuando leía recordaba lo feliz que era ese instante y las oportunidades que da la vida para que perdure.

Muchas personas me han dicho que no tienen el tiempo o paciencia para hacer un diario, creo que no es necesario siempre, basta con ver un boleto de cine, alguna carta o escuchar una canción para recordar amistades, romances, y todas las cosas fuertes que nos hacen madurar, pensar, reflexionar... aprender....