Una canción desconocida...

jueves 3 de noviembre de 2011

 

De pronto su voz sonó en el modo "aleatorio", más que una casualidad, fueron sus dedos deslizándose, cómplices de una melodía emanada del alma; su voz entre tierna y misteriosa la hacía suspirar y la transportaba de inmediato a la perfecta figura que construyó su mente, delineada por esos enormes deseos de estrechar su cuerpo contra el suyo, fundiéndose en el beso más intenso. La canción termina, hermosa voz que agoniza.