María, personaje principal de ésta novela, comprende desde pequeña que el amor es algo doloroso, piensa que “El amor estaba más asociado a la ausencia que a la presencia de la persona” debido a sus rotundos fracasos amorosos, por ello decide tener una vida al lado de un esposo e hijos en donde el amor no exista, simplemente espera paz y tranquilidad; ella encuentra a una persona que le dará esa seguridad, antes de comprometerse, decide hacer un viaje por última vez a Río de Janeiro. Sin embargo sus planes cambian cuando durante su estancia conoce a un atractivo suizo llamado Roger, quien le promete un trabajo como bailarina de zamba en Ginebra.
María decide emprender el viaje soñando con nuevas aventuras. Una vez en Ginebra, estudia el idioma y cuando el trabajo como bailarina de zamba ya no le parece justo debido a la paga, renuncia. Con el poco dinero que tiene renta un pequeño departamento y busca trabajo como modelo, cuando por fin la llaman para entrevistarse con un egipcio, éste le ofrece dinero para acostarse con ella, María en un principio se ofende, pero cuando piensa en el dinero que va a pagar por ella decide aceptarlo.
De esta forma María se inicia en el arte de la prostitución. Al día siguiente se encuentra con una agradable discoteque llamada Copacabana en donde conoce a Milan, el dueño del lugar, y quien tiene chicas trabajando como prostitutas en el establecimiento. Después de explicarle formalmente el negocio María comienza esa misma noche, transcurren un para de semanas en las que ella se acuesta con todo tipo de personas, altos, bajos, morenos, blancos, para ella simplemente es un trabajo, muy bien pagado con lo que puede mandar mucho dinero a sus padres en Brasil y teniendo muy clara la principal regla: nunca te enamores.
Una apacible tarde decide caminar y tomar una bebida, cuando entra a la cafetería se percata de la presencia de un joven pintor que llama su atención. Él se acerca a ella y le pide que camine hacia la ventana para poder dibujarla.
Ella le confiesa que es una prostituta y a él no le importa y le dice que la irá a ver, ella siente que es una humillación y se retira. Días después él la busca en el Copacabana y la contrata, sin embargo no tienen sexo, sus encuentros se basa en jugueteos eróticos, que a cada instante descubren la naturaleza del placer y no simplemente el acto sexual.
Comparten su vida, emociones, recuerdos y sentimientos, pero más allá de eso descubren la verdadera esencia de cada uno de ellos, lo que permite que sus encuentros sean sumamente pasionales sin necesidad de tener sexo.
Finalmente él la presenta con sus amigos y se divierte mucho, le agrada esa vida, pero sabe que es demasiado bueno para ser cierto, así que decide que lo mejor es no involucrarse más y regresar a Brasil; pero el amor tendrá otros planes.
Quizás una de las frases que más identifican lo que escritor quiere transmitir con su novela es; “¿Cómo puedes enamorarte de una prostituta? -Al principio, no lo entendía. Pero hoy, pensando un poco, creo que al saber que tu cuerpo jamás sería sólo mío, podía concentrarme en conquistar tu alma”
Esta historia llena de misticismo nos muestra la esencia del placer y del amor, cómo la pasión puede ser más que simplemente el acto sexual y que en realidad existen formas más reales y verdaderas de fundirse con la persona amada.
A través de esta novela Paulo Coelho nos describe la forma en la que el ser manifiesta sus temores, miedos e inseguridad en la búsqueda de una persona a quien amar. Y que el placer es una experiencia que dura mucho más que once minutos.
Bibliografía:
COELHO, Paulo. Once minutos. México, Grijalbo, 2003