lunes, 23 de julio de 2007

Once minutos: un tributo al placer, pero sobre todo al amor.

¿Cuanto tiempo tarda un hombre en alcanzar el placer sexual?
María, personaje principal de ésta novela, comprende desde pequeña que el amor es algo doloroso, piensa que “El amor estaba más asociado a la ausencia que a la presencia de la persona” debido a sus rotundos fracasos amorosos, por ello decide tener una vida al lado de un esposo e hijos en donde el amor no exista, simplemente espera paz y tranquilidad; ella encuentra a una persona que le dará esa seguridad, antes de comprometerse, decide hacer un viaje por última vez a Río de Janeiro. Sin embargo sus planes cambian cuando durante su estancia conoce a un atractivo suizo llamado Roger, quien le promete un trabajo como bailarina de zamba en Ginebra.
María decide emprender el viaje soñando con nuevas aventuras. Una vez en Ginebra, estudia el idioma y cuando el trabajo como bailarina de zamba ya no le parece justo debido a la paga, renuncia. Con el poco dinero que tiene renta un pequeño departamento y busca trabajo como modelo, cuando por fin la llaman para entrevistarse con un egipcio, éste le ofrece dinero para acostarse con ella, María en un principio se ofende, pero cuando piensa en el dinero que va a pagar por ella decide aceptarlo.
De esta forma María se inicia en el arte de la prostitución. Al día siguiente se encuentra con una agradable discoteque llamada Copacabana en donde conoce a Milan, el dueño del lugar, y quien tiene chicas trabajando como prostitutas en el establecimiento. Después de explicarle formalmente el negocio María comienza esa misma noche, transcurren un para de semanas en las que ella se acuesta con todo tipo de personas, altos, bajos, morenos, blancos, para ella simplemente es un trabajo, muy bien pagado con lo que puede mandar mucho dinero a sus padres en Brasil y teniendo muy clara la principal regla: nunca te enamores.
Una apacible tarde decide caminar y tomar una bebida, cuando entra a la cafetería se percata de la presencia de un joven pintor que llama su atención. Él se acerca a ella y le pide que camine hacia la ventana para poder dibujarla.
Ella le confiesa que es una prostituta y a él no le importa y le dice que la irá a ver, ella siente que es una humillación y se retira. Días después él la busca en el Copacabana y la contrata, sin embargo no tienen sexo, sus encuentros se basa en jugueteos eróticos, que a cada instante descubren la naturaleza del placer y no simplemente el acto sexual.
Comparten su vida, emociones, recuerdos y sentimientos, pero más allá de eso descubren la verdadera esencia de cada uno de ellos, lo que permite que sus encuentros sean sumamente pasionales sin necesidad de tener sexo.
Finalmente él la presenta con sus amigos y se divierte mucho, le agrada esa vida, pero sabe que es demasiado bueno para ser cierto, así que decide que lo mejor es no involucrarse más y regresar a Brasil; pero el amor tendrá otros planes.
Quizás una de las frases que más identifican lo que escritor quiere transmitir con su novela es; “¿Cómo puedes enamorarte de una prostituta? -Al principio, no lo entendía. Pero hoy, pensando un poco, creo que al saber que tu cuerpo jamás sería sólo mío, podía concentrarme en conquistar tu alma”
Esta historia llena de misticismo nos muestra la esencia del placer y del amor, cómo la pasión puede ser más que simplemente el acto sexual y que en realidad existen formas más reales y verdaderas de fundirse con la persona amada.
A través de esta novela Paulo Coelho nos describe la forma en la que el ser manifiesta sus temores, miedos e inseguridad en la búsqueda de una persona a quien amar. Y que el placer es una experiencia que dura mucho más que once minutos.


Bibliografía:
COELHO, Paulo. Once minutos. México, Grijalbo, 2003

sábado, 21 de julio de 2007

Radio Monitor

Uno de los temas más importantes sin duda para los periodistas es la libertad de expresión, después de todo, se ha luchado mucho por mantenerla, porque todas las voces puedan ser escuchadas y tener diferentes opiniones sin importar a donde vayan dirigidas sus críticas.
Un tópico que ha causado polémica por (según voces de algunos articulistas) atentar contra dicha libertad es el cierre de Radio Monitor, que llevaba treinta y tres años al aire y era conducido y más tarde dirigido por José Gutiérrez Vivó.
La crisis económica que presentaba este medio fue lo que lo orilló a apagar sus micrófonos, debido a que sus anunciantes le retiraron la publicidad.
Sin embargo hay tesis que sustenta que fue un golpe para silenciar a un medio desde el gobierno. El conductor de Monitor durante las elecciones del año 2000 se unió a la “ola del cambio” que prometía el gobierno de Fox, pensando que le ayudaría en la demanda que enfrentó con GRC (Grupo Radio Centro), sin embargo el entonces presidente, apoyó a GRC, lo que terminó agravando la crisis para la emisora de Gutiérrez Vivó.
Después de estos sucesos el conductor decidió apoyar a López Obrador, quien transmitió por este medio la mayor parte de propaganda de su trabajo como Jefe de Gobierno. Gutiérrez Vivó afirma que la falta de publicidad se debió a que desde la presidencia se pidió a los empresarios que la retiraran de este medio. Lo que parece una explicación coherente, debido a que el ratting de Monitor era uno de los más altos de las emisoras de AM.
El pasado 11 de Julio diversas personalidades del ámbito periodístico acudieron al Club de periodistas al foro “Libertad de Expresión”, organizado por la revista Zócalo.
Personajes como Granados Chapa, Javier Corral y Jenaro Villamil, periodista de la revista Proceso reafirmaron su solidaridad con Gutiérrez Vivó. El presidente de la AMEDI, Javier Corral, declaró que “todos estamos obligados a luchar por su regreso a la radio” y de la misma forma recordó cómo el conductor de Monitor fue el único que le abrió sus micrófonos en 1998. De la misma forma Granados Chapa hizo un recuento de la historia de Monitor y Gutiérrez Vivó, destacando su importancia social al ser pionero del periodismo en radio.
Más allá de intereses económicos y políticos se debe entender a la radio como un medio social, que pugne por la libertad de expresión y que no sea vendido a intereses de particulares ni vocero oficial de ningún partido o gobierno.
Sin duda el cierre del principal noticiero en la radio, obedece a diversos factores políticos y económicos, pero de cualquier forma se debe luchar porque las pequeñas emisoras puedan seguir al aire y cumplir su función como medios que permitan la libertad de expresión, sin ser castigados con retiro de publicidad, pero hay que tomar en cuenta también que como medio comprometido con la objetividad y pluralidad no debe ponerse del lado de ningún internes que lo ponga en entredicho.

domingo, 15 de julio de 2007

Estado, Medios de Comunicación y ¿Democracia?

En un país democrático es esencial la participación de diversos actores que regulen y pugnen por la libertad de expresión, en donde todas las voces puedan ser oídas sin ningún tipo de castigo.
Los medios de comunicación tienen un papel relevante en este sentido, como instrumentos a través de los cuales las personas acceden a la información y emiten opiniones.
Por lo tanto las relaciones entre Estado y medios de comunicación son vitales en la construcción de la democracia, principalmente se si analiza tanto el contexto nacional como el internacional que se vive en estos momentos.
La democracia es entendida como la participación de todo el pueblo, o en su defecto de la mayor parte, ya sea de forma directa o indirecta a través de sus representantes que a su vez otorga legitimidad a este sistema de gobierno.
Los medios de comunicación poseen en la actualidad un gran alcance, por ello su responsabilidad y compromiso con la información tiene que ser mayor. Esto hace evidente la necesidad de tomar medidas regulatorias que garanticen su integridad en la libertad de expresión.
En la actualidad tal parece que han olvidado su papel fundamental y utilizan el bien público con un fin privado, atacando a los que se atreven a discernir en sus opiniones.
Medios de comunicación: un poder fáctico por encima del Estado
Por un lado tenemos el caso específico que se vive en nuestro país con las reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión en donde el poder fáctico de dos televisoras (Televisa y TV Azteca) se impone a los intereses de la población por encima de los poderes del Estado, en el cual solamente un grupo de 47 ex senadores, encabezado por Javier Corral, Manuel Bartlett, no temieron enfrentarse a estos dos grandes consorcios con el fin de defender los intereses de la mayoría.
El coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Senado de la República, Santiago Creel declaró que las Televisoras presionaron y sometieron a las la mayoría de los diputados, senadores e incluso al ex presidente Vicente Fox para la aprobación de estas reformas. Las televisoras no sólo se encargaron de ejercer presión en el momento de la aprobación de dicha ley, durante la acción de inconstitucionalidad, los ex senadores que promovieron desde el año pasado esta lucha denunciaron la campaña de desprestigio en su contra que fue dirigida por las dos grandes empresas mediáticas.
Por si esto fuera poco Carmen Aristegui, en su programa transmitido por W Radio denunció el jueves 24 de mayo la publicación de tres columnas en diferentes diarios: una por Julieta Contreras (revista Emeequis); otra de Darío Celis (periódico Reforma); y por último, Rogelio Varela (El Financiero), en las que atacaban al ministro Aguirre de ser un ignorante sobre el tema y aplaudían la renuncia del ministro José Ramón Cossío. Cabe mencionar que las columnas eran idénticas en los tres medios y en el programa de Aristegui quedó manifestado que Televisa las había enviado.
Finalmente el día seis de junio en las primeras páginas de diarios se leía “La corte anula artículos clave de la Ley de medios” (El Universal); “Quitan “regalo” a la tele” (Reforma); y “Tiro de gracia de la Suprema Corte a la Televisa” (La Jornada).
Ello debido a la que por unanimidad los ministros consideraron que la asignación de concesiones por subasta pública sólo favorecía a los grupos que tenían poder económico, mientras el Estado renunciaba a la facultad que aseguraba la libertad de expresión y el derecho a la información, por lo que el gobierno tendrá que otorgar las conseciones que garanticen dicha libertad.
El Estado: autoritarismo frente a los Medios de Comunicación
En medio de protestas de varios sectores de la población, entre ellos los Universitarios, el presidente de Venezuela: Hugo Chávez tomó la decisión de no renovarle la concesión a la televisora que llevaba más de 53 años al aire, y en su lugar imponer el nuevo canal público la Televisora Venezolana Social (Teves) cuyo patrimonio será totalmente aportado por el Estado Venezolano.
Cuando Globovisión y CNN manifestaron solidaridad con la cadena RCTV, el gobierno chavista demandó a las cadenas bajo el argumento de que Globovisión había expresado que en Venezuela “se cierran los medios”, y argumentó que las televisoras “instigan al magnicidio” y que “CNN emite un mensaje que asocia al presidente Chávez con violencia y muerte”.
El mandatario venezolano confirmó la renovación de de la concesión a cuatro cadenas de televisión como: la estatal venezolana y Venevisión, que pertenece a Gustavo Cisneros y que en un pasado también fue acusada del golpe de Estado. ¿Por qué renovó la concesión a esa televisora y no a RCTV? Teodoro Petkoff afirma que la programación de Venevisión ya no tiene contenido político debido a un acuerdo al que llegó con Hugo Chávez. La ciudadanía teme que después de esta atentado a la libertad de expresión, siga la autonomía universitaria contra la que el presidente ya se lanzó varias veces.
Hugo Chávez poco a poco le ha ido ganando terreno a los demás poderes, como facultades al Congreso, incluso éste ya le autorizó a gobernar por decreto lo que violenta el equilibrio de poderes y encima de ello ahora, intenta apropiarse de los medios de comunicación que permitía al pueblo venezolano tener una opinión a favor o en contra del gobierno, incluso Jorge Chaval articulista del Universal considera que “la cancelación de concesiones en medios electrónicos por razones políticas se acerca más al autoritarismo que a la democracia… el gobierno de Chávez no está dispuesto a aceptar la mínima crítica de los medios”.
Ahora bien, recapitulemos, por un lado tenemos un duopolio televisivo concentrado en las manos de dos familias, que se dedican a velar por sus intereses y que poco les importa la democracia, la pluralidad de voces y la libertad de expresión.
Impulsan leyes desde las bancadas partidistas que sólo los benefician a ellos a cambio de cobertura mediática, en donde los legisladores en vez de oponerse a lo que las televisoras dictaminan, consiguen la aprobación de una ley que es anticonstitucional. En donde los senadores que se oponen a ella son linchados mediáticamente por no estar de acuerdo con lo que los grandes monopolios quieren. Encontramos que el dominio de poderes fácticos (en este caso las televisoras) se encuentra por encima del Estado que es demostrado con la llamada ley Televisa doblegando a dos poderes: Legislativo y Ejecutivo a sus propios intereses.
En Venezuela por su parte el poder del Estado ha llegado a sus máximas consecuencias en donde el gobierno aprovechó la oportunidad de no renovarle la concesión a RCTV que era un medio que ejercía oposición, además de ser el más popular entre los sectores de escasos recursos que son a los que Chávez siempre ha intentado acercarse. En este país se consiguió de forma legal silenciar a un medio que piensa distinto, a pesar del descontento del pueblo.
No podemos decir que vivimos en un país democrático cuando se ataca a las personas que buscan quitarle un poco de poder al duopolio televisivo y cuando dos televisoras deciden qué es lo que se comunica y que no, cuando se intenta silenciar a los que piensan distinto bajo un creciente ataque mediático que intenta minar la reputación de la clase política que persigue devolverle el espectro radiofónico al gobierno para garantizar la libertad de expresión e información.
Por lo tanto ¿Se puede hablar de democracia, medios de comunicación y gobierno en la misma oración? Sí, pero no de forma en que el Estado y medios de comunicación en su conjunto contribuyan a ella.
En México se dio el primer paso para el rescate del espectro radiofónico que pone a trabajar al Congreso para legislar en favor de los intereses del pueblo, y al mismo tiempo la oportunidad de devolverle la credibilidad a las instituciones. Falta mucho por hacer, pero el primer paso ya está dado y es alentador.
En Venezuela sólo se puede esperar a que las voces del pueblo no sean silenciadas y obligadas a escuchar sólo una versión de los hechos que determine esta práctica impuesta que más que acercarse a una democracia se acerca a una dictadura.
Ahora hay que pensar ¿qué se tiene que hacer para garantizar la democracia desde el Estado y medios de comunicación? Esta pregunta corresponde resolverla al Congreso durante sus próximas sesiones creando una legislación que apele a una verdadera construcción y mantenimiento de la democracia.

martes, 10 de julio de 2007

Crónica de un Reencuentro

Cuando pasamos por determinadas en nuestra existencia, difícilmente nos damos cuenta del momento que estamos viviendo y cuan importante será en nuestro paso por este mundo, nos preocupamos por disfrutar cosas banales y pasajeras, por circunstancias que muchas veces no son decisivas, pero así es la vida finalmente. Quizás una de las etapas en las que la inocencia, la niñez y el paso a la juventud tienen su mayor peso es durante la secundaria. Pasamos de ser los niños a ser los jóvenes rebeldes que quieren cambiar al mundo, que ya no quieren obedecer a sus papás ni a los maestros, en fin, es una etapa de muchos cambios, pero sin duda única para cada uno de nosotros.
Qué pasa cuando algunos entusiastas deciden hacer una reunión de generación a seis años de haber salido de la secundaria, cuándo sus vidas han cambiado de forma radical, pero principalmente ¿Aún tienen algo en común? claro que sí, los recuerdos, esas imágenes en nuestra mente que se quedan grabadas como un dibujo inmortal, escenas en los que molestaron al que se dejaba, las buenas amistades, las peleas a la salida, y por qué no, en algunos casos conocieron a su primer amor, ese sentimiento incondicional por el que darías todo sin pedir nada a cambio, ese con el que sientes mariposas en el estómago de sólo acordarte de su primer beso, el más inocente y a la vez utópico, pero que hace que tu mundo cambie.
Una tarde de julio cuando el sol dejaba ver sus últimos destellos, comenzaron a llegar a una pintoresca casa de color amarillo algunos estudiantes universitarios, que con emoción y alegría platicaban de las personas que habían conocido durante la secundaria, recordaban al niño que más molestaban, a la niña más “buena” de la escuela, las terribles prefectas y a uno que otro profesor que les hizo la vida imposible, sin duda una tarde mágica donde todos los recuerdos salían de lo más profundo de su ser.
El día fue transcurriendo y los invitados llegando uno a uno, Mariana pegó un sobresalto cuando vio llegar a Manuel, un chico que le gustaba en aquella época escolar, pero que jamás se atrevió a confesarle su amor, una sonrisa iluminó su rostro al saludarlo, Manuel le dio un abrazo, probablemente el abrazo que ella más quería y que hasta ahora, seis años después se veía consolidado. A lo lejos Ramón veía a Carmen, esa chica que sin tentarse el corazón lo había “bateado”, rompiéndole el corazón en mil pedazos, ese era el momento de saludarla, así que se dirigió a ella, ella volteó, pero no lo reconoció, él le recordó quien era, ella sonrió un tanto apenada, los dos rieron y tomaron un poco de tequila para recordar aquellos momentos, que ahora parecían tan graciosos.
Amigos, casi hermanos, separados por diversas circunstancias, se abrazaban y brindaban al ritmo de canciones de moda, platicando sus anécdotas hasta que la melodía de “No es obsesión” de la Onda Vaselina se escuchó a lo lejos, todos se sentaron en un círculo como en una noche de campamento frente a una tibia fogata, recordando las canciones de moda y cuán viejos se sentían ahora, al mismo tiempo haciendo un recuento de las personas que faltaban, Darinte, emitió un suspiro y pensó en aquel gran amor de la secundaria. Aquel por el que daría cualquier cosa por volverlo a ver, por volver a sentir la frescura de la inocencia y ver el brillo de sus ojos que decían te quiero cada vez que él la miraba. Sabía que eso era imposible, Javier se encontraba muy lejos de allí, desde que salieron de la secundaria él radicaba en Canadá y ya no había vuelto a saber nada de él.
La velada transcurría, de pronto llegó Mario, un niño que en la secundaria era pequeño, gordito y de lentes, al que todos molestaban, ahora era totalmente diferente era alto, fornido y con una barba abundante, todos reían de él porque quería ser presidente de la República; en el momento que abrió la puerta todos gritaron: ¡Señor presidente! ¡Tómese una foto con nosotros! De verdad era una tarde para recordar.
Cuando la reunión estaba a punto de terminar, Darinte se encontraba platicando y bailando con sus mejores amigos, pero preguntándose qué abría sido de Javier, ni sus amigos con los que había formado una banda musical antes de irse sabían nada de él. Bruno le preguntó porqué estaba tan pensativa, ella le contestó con la verdad, y él le dirigió una mirada de complicidad diciéndole, “esta es una velada mágica, uno nunca sabe”, ella sonrió y sabía que aunque ahora las cosas eran distintas y que ya no era aquel amor desenfrenado el que sentía por Javier, cómo le gustaría volver a verlo.
Dieron las doce de la noche y como cenicienta, algunos se fueron retirando, todos comenzaban a despedirse y a organizar la siguiente reunión, parecía una de esas noches que todos quisieran que fueran interminables, todavía quedaban tantas anécdotas e historias que contar.
Al intercambiar teléfonos y mails, sonó el timbre de el casa, seguramente alguien habría olvidado algo. Cómo deseo concedido por una Ada, sonó un grito de muchos de los invitados: ¡No manches, Javier!
Darinte sintió como su corazón latía fuertemente, eso no era posible, le estaban jugando una broma seguramente, hizo como que no escuchó nada y continuó buscando una canción, aunque la verdad era que sus manos y piernas temblaban y no estaba nada concentrada, buscó algún CD que pudiera poner y se encontró con un disco de Luís Miguel, que curiosamente tenía la canción de “Reloj” que Javier le había dedicado cuando eran novios.
Ella recordó aquel momento en el que bailaron en su cuarto con esa canción, quizás uno de los momentos más felices en toda su vida, y de pronto una voz, su voz, dijo: “ esa canción es la melodía que me recuerda a la niña más hermosa que se encuentra profundamente grabada mi corazón”, Darinte volteó, no lo podía creer, era Javier, estaba ahí y no era un sueño, lo abrazó desesperadamente y sintió las mismas mariposas en el estómago, la misma ligereza de su cuerpo, esa sensación de levitar cuando encuentras por primera vez el amor, cuando parece que estás en otro mundo y todo se paraliza al instante en el que sus negros ojos se vuelven a encontrar con los de aquel primer amor.
Hay tantas cosas por decir y preguntar, pero las miradas parecen decirlo todo en aquel instante, no importa si mañana ya no está más en México, si tiene novia, o cualquiera de sus planes, sólo importa ese momento en el que la certeza de que esperar seis años ha valido la pena, para sentirse nuevamente como aquellos dos adolescentes enamorados que sienten que su vida a valido la pena por vivir ese instante, ése instante mágico.