lunes, 30 de abril de 2007

REPORTAJE: ¿QUÉ HACE UN VOLANTE TRICOLOR EN MEDIO DE UNA CIUDAD AMARILLA? [20 de Junio 2006]

Los volantes de los diferentes partidos circulan por las manos de un pueblo que exige soluciones y no más promesas, en donde los ánimos se encuentran cada vez más divididos.

Mientras Laura Castillo, candidata a Diputada por el distrito 23 de Coyoacán, realiza su recorrido por el tianguis de Santa Ursula, escucha atentamente las peticiones de los locatarios y las personas que realizan sus compras en como cualquier domingo acompañados de sus familias.

Entre los volantes de los diferentes partidos, se encuentra un tríptico de los colores de la bandera: verde, blanco y rojo. Descansa en las manos de la señora Rosa, que mira atentamente a la persona que se encuentra en la portada y la compara con la persona de carne y hueso que le extiende la mano para brindarle una sonrisa y un saludo.

Rosa Martínez, una habitante del pueblo de Santa Ursula Coapa, que como todos sus vecinos están preocupados por la escasez de agua y falta de servicios como camiones de basura, alumbrado público, narcomenudeo y el gran temor que tienen a la misma policía, que gobiernos anteriores no les han podido resolver.

Su expresión, en un principio es de desconcierto, después ella extiende su mano para contestar el saludo con un a tímida sonrisa, la señora lee atentamente las propuestas de Laura y encuentra que sus preocupaciones más profundas se encuentran plasmadas en aquel papel que tiene entre sus manos.

Por un minuto parece que va a pronunciar alguna palabra, la candidata le dirige una mirada y le dice que ella legislará para que esas propuestas no se queden en un papel.

Aquel tríptico que pudo no haber significado nada recibido de un brigadista cualquiera, tuvo una gran aceptación al haber sido recibido de la mano de la persona que aparecía en su portada.

La candidata acuerda con la señora Rosa una reunión en su casa en donde pueda convivir con sus vecinos y familiares para escuchar sus demandas y peticiones, no importando cuanta gente pueda reunir en su casa.

El recorrido del tianguis continúa y se oyen a lo lejos voces de las personas que gritan: "ladrones", "corruptos", "ojalá pierdan". La candidata les sonríe e intenta hablar con ellos y convencerlos de que ella no es un partido, sino una persona como ellos que viven en el distrito y que como su vecina se preocupa por los problemas.

Las playeras con el logo tricolor también figuran en el panorama; destapadores en forma de corcholatas para abrir las cervezas que se disfrutan en la fiebre mundialista del juego del "balón pie"; costureros para las amas de casa; agendas de bolsillo para anotar los números de familiares y amigos.

A lo lejos se escucha un grito: "no compraran nuestro voto". La brigada sigue avanzando y se encuentra con brigadistas del denominado partido "amarillo" se miran y saben que como en toda competencia hay un ganador y un perdedor, cada equipo sigue haciendo su trabajo intentado desacreditar al otro y ganando aceptación.

El recorrido del tianguis termina y a su paso deja muchas personas indecisas, simpatizantes y otras que dicen que no se tragan su actitud altruista que no demostraron durante más de setenta años.

Ante esto Laura insiste: "Mi partido ha aprendido la lección, La Alianza por México tiene una nueva estructura y está más dispuesta que nunca a entregarse a la gente y a trabajar junto con ustedes para brindarles el apoyo y los servicios que se merecen"

Laura Castillo, es una mujer madura de alrededor de 53 años, cabello lacio y claro, de estatura aproximada de 1.70, complexión delgada, ojos verdes y tez blanca con una gran presencia y elegancia, siempre vestida conforme a cada situación, trajes sastres por un lado y pantalón de mezclilla y camiseta del partido en los largos recorridos.

Licenciada en Administración de Empresas, siempre preocupada por las causas públicas en beneficio de las personas, ha desempeñado cargos como: Jefa de manzana, presidenta de colonia (Atlántida), consejera ciudadana y candidata suplente a diputada local.

En México, como en toda democracia el poder queda representado por funcionarios políticos elegidos por votación del pueblo, para regular las relaciones de poder existen órganos como la Cámara de Diputados y Senadores.

Las funciones de los diputados es discutir, examinar y aprobar lo que el presidente de la República piensa gastar y lo que piensa ingresar; a la par con los Senadores discuten temas como admitir nuevos estados a la unión federal, arreglar los limites de los estados, cambiar la residencia de los poderes federales, entre otros.

Para estos fines los candidatos realizan una campaña electoral que alude las propuestas que piensan llevar a la cámara para vigilar el bienestar del país y cada uno en particular del distrito que representa.

Las campañas están orientadas a la persuasión, a comunicar temas y mensajes centrales que tratan de mostrar el mejor aspecto de los candidatos. Para estos fines se diseña un plan de campaña que comprenda publicidad impresa, discursos, etc.; sin embargo, Laura sabe que lo más importante en la campaña no son los papeles que circulan por las manos de los electores, ni las miles de bardas que digan su nombre y su lema de campaña: "Laura lo hará seguro", sabe que lo más importante para la campaña es el contacto directo con las personas, escuchar sus peticiones y atender sus demandas.

El objetivo principal de toda campaña es ganar la elección, además de tener ese objetivo, lo más importante señala la candidata es: "recuperar la confianza de las personas en el partido, si no en el partido, en las personas que como yo además de pertenecer a él, trabajamos por una mejor calidad de vida para las familias".

Laura señala que su campaña está diseñada para tener un verdadero contacto directo con las personas que se ha basado principalmente en recorridos a tianguis, reuniones en casas y toques de puertas.

El volante tricolor sigue circulando en los toques de puertas en donde de las personas reciben a la candidata de diversas formas después de que uno de lo brigadistas toca el timbre y pregunta: "buenas tardes, me permite presentarle a la candidata a Diputada Federal por este distrito: Laura Castillo"; algunos incluso la invitan a pasar, otros le preguntan de qué partido es, y cuando contesta: "De la Alianza por México" muchas personas le dicen que no son partidarias o que no les interesa.

Ante ello la candidata no se desanima y sigue con su campaña, sabe que su partido en estos momentos no es de los más fuertes y que no cuentan con el apoyo que tenía hace apenas unos años. Sabe que: "el partido que represento ha hecho muchas cosas de las que no estoy orgullosa, estoy consciente de que ha engañado y defraudado a muchas personas y que incluso muchos de los representantes del partido se han unido a otros".

El tríptico con las propuestas de Laura vuelve a hacer su aparición, esta vez en un el patio de una casa con una reunión bastante peculiar en donde los invitados se hacen llamar "ex - perredistas". La casa tiene programas como costura, rifas de despensas, etc, impulsadas en un principio con apoyo del partido del "sol azteca"

Cuando la candidata comienza hablar las personas la escuchan atentamente, pero en sus caras se nota la impaciencia por hablar, cuando Laura termina su discurso cede la palabra a los invitados.

Juana Mercado, madre soltera, pide la palabra: "las cosas que nos han prometido no nos las han cumplido, ni éste, ni otros gobiernos, vienen aquí en campaña y después se olvidan de nosotros, nosotros los apoyamos y ustedes siempre terminan dándonos la espalda cuando están en su puesto".

Como Juana muchas de las personas ya no creen en los partidos y menos en la representatividad de la democracia en la que viven. La candidata a diputada se levanta y pide atención: "yo sé que les prometen muchas cosas y no las cumplen por eso les pido dándoles la cara y no dejando que únicamente me vean en un poste que me den la oportunidad de trabajar con ustedes y representarlos verdaderamente".

La situación es que los programas que se impulsaban en esa casa ya no cuentan con el apoyo del "partido amarillo" y la señora que coordinaba la casa les ofreció promover los programas bajo el nombre del partido tricolor, si éste les brindaba el apoyo que necesitaban.

Días después al regresar al lugar, el tríptico se encontraba en una escritorio en el que se recibían las llamadas de las personas para preguntar sobre los programas y ya no se encontraba solo, había por lo menos un ciento de ellos que ahora repartían a las personas que tomaban los cursos.

Al mismo tiempo, en donde había un póster del candidato a la presidencia y del candidato a jefe de gobierno por el "partido amarillo", después de la visita de Laura el panorama cambió y ahora se encuentran varias mantas de los candidatos del "partido tricolor".

Una de las personas comenta con otra que no piensa que el partido tricolor les vaya a resolver los problemas, pero que de cualquier forma ya probaron con otros partidos y que tampoco tuvieron soluciones, y que por lo menos los candidatos del partido fueron a verlos personalmente y no mandaron a sus "achichincles".

Laura prometió: "cuando sea electa regresaré y que trabajaré directamente con ustedes y que estaré yo personalmente y no mandaré a ninguno de mis ayudantes.

La campaña continúa en la casa de la señora Rosa Martínez, que reúne a unos cuantos vecinos, que se encuentran preocupados por la inseguridad del lugar y después de su discurso preguntan a Laura que hará para resolver este problema.

Laura contesta: "propondré un programa de seguridad que contemple no sólo los órganos policiales sino la colaboración decidida y comprometida de la sociedad civil que padece, sufre y vive cotidianamente la inseguridad, con la participación de los sistemas de educación pública y privada; al mismo tiempo un servicio policial de carrera para asegurar la calidad de desempeño de los cuerpos policiales, y prevenir la corrupción mediante ingresos y estímulos dignos.

Aunque las personas se encuentran un poco desconcertadas, aceptan las propuestas que da la candidata, convencida de que son lo mejor que ella puede llevar como iniciativa a la cámara para poder vivir con mayor seguridad y poder salir sin temor a las calles.

Los volantes, trípticos y utilitarios en la campaña de la candidata recorren todos los tianguis de Santa Ursula, Santo Domingo y otras colonias, con el objetivo de ganar la elección pero según palabras de la candidata: "ante todo poder trabajar junto con la gente para hacer que mejora su calidad de vida atendiendo sus necesidades y propuestas".

De esta manera la campaña continuó con recorridos a escuelas, tinguis, kinders, lecherías desde temprano, en los que algunas veces la candidata recibió mucha aceptación, pero otras rechazo.

El cierre de campaña fue una caravana con autos adornados con los colores del partido por todo el distrito y que finalizó en el centro de Coyoacán junto con la candidata a Jefa de Gobierno, Beatriz Paredes; el candidato a Jefe Delegacional por Coyoacán, José Monrroy; el candidato a diputado local, Benito Ocampo; y la candidata a Diputada Federal, Laura Castillo.

Los volantes hicieron su trabajo, las propuestas están dadas por los candidatos y cada uno llevó su campaña bajo distintas estrategias, los colores en algunos casos fueron su fuerte y en otros su debilidad, ante un electorado que se encuentra muy dividido y seccionado.

Los resultados de todo este proceso se darán a conocer el 2 de julio después de que se realicen las votaciones y finalmente el voto legitimará el poder de la democracia en nuestro país, así como el rumbo que tomará México después de las elecciones.