domingo, 3 de mayo de 2009

Simplemente: Dos grandes seductores

“A México le comieron la mitad de la patria” dijo Eduardo Galeano en una entrevista realizada por canal 34 el día de ayer. Sin juicios de valor y omitiendo nombres de culpables o inocentes, el escritor uruguayo comentó uno de los sucesos más controvertidos de la historia de nuestro país a propósito de la charla que sostuvo con algunos estudiantes de la UNAM en su visita a México.
Enrique Serna, plasma en “El Seductor de la Patria” (como definió Enrique Krauze a Santa Anna) a un hombre consumido por sus recuerdos, glorias y fracasos; amores y caprichos; sustancialmente, al hombre que forjó para bien o para mal el destino de de futuras generaciones cuya identidad se debatiría entre la de un pueblo carente en gran medida de visión; y la de una cultura que al cabo de unos años llegaría a ser la primera potencia mundial.
El escritor presenta a un personaje que no quiere ser olvidado, pero tampoco recordado como un traidor y vende patrias; un protagonista que lucha porque su versión también sea conocida, en donde en varias ocasiones intenta justificar sus actos.
“¿Vender yo la mitad de México? ¡Por Dios! Cuándo aprenderán los mexicanos que si este barco se hundió no fue sólo por los errores del timonel sino por la desidia y la torpeza de los remeros” o “Si de verdad arrojé a México en un precipicio ¿por qué nadie me lo impidió? Gran parte de mis culpas le corresponden a la sociedad que ahora me crucifica” manifiesta el héroe del Pánuco a través de la pluma y la destreza del autor, intentando justificar sus actos. Las citas anteriores remiten inmediatamente al pensamiento que dicta que cada pueblo tiene al gobernante que se merece, en este caso, debido a que como se menciona en algunas partes del libro, carece de una memoria histórica.
Frases como “Si una bala enemiga me hubiera roto la chapa del alma en la rivera del Pánuco, en La Angostura o en San Jacinto, mi efigie estaría en la Cámara de Diputados, junto a los bronces de Hidalgo y Morelos” refuerzan la siguiente idea: los personajes que mueren pronto en pro de su causa son considerados para siempre como héroes, pocas veces juzgando sus demás actos; mientras que los que viven después de su gloria y enloquecen con el poder, pasan a una historia que sólo recuerda los sucesos malos y olvida las victorias que también forjaron una nación.
Respaldado por una gran investigación el libro narra la vida de Antonio López de Santa Anna, un personaje que desde muy joven mostró grandes ambiciones, y en consecuencia fue considerado como traidor, un ejemplo de ello es su respaldando al partido republicano constituido por antiguos insurgentes, a quines después les daría la espalda declarándose centralista, sustituyendo a los insurgentes por conservadores. En este texto a través de su voz justifica estos episodios argumentando no ser un hombre de un partido o una sólo tendencia, sino de abanderar la libertad y los derechos del pueblo mexicano.
Más allá del gran recuento de sucesos como la Guerra de los pasteles, la guerra contra Texas, y la guerra del 46 contra Estados Unidos, el libro nos muestra al personaje de carne y hueso; sus conquistas no sólo en el campo de batalla, también en el terreno del amor, su vida en general como lo advierte el autor “En esta novela no intenté compendiar todo lo que se sabe, ni mucho menos, decir la última palabra sobre su vida, sino reinventarlo como personaje de ficción y explorar su mundo interior sobre bases reales”.
La novela es narrada por muchos personajes que acompañaron a Santa Anna: amigos, enemigos; amantes, esposas; hijos y familiares. Contada a través de todos los involucrados por medio de cartas, comunicados y acuerdos, todas las voces contribuyen a tener de cierta manera “un panorama general” de su vida.
La estructura de la narración se puede dividir principalmente en dos momentos: un presente y un pasado, relatados de forma cronológica, pero que al mismo tiempo dan saltos de la época de glorias y batallas triunfales a la de un anciano que desvaría al intentar hacer una historia que cuente otra versión de los hechos, su propia interpretación.
El hilo conductor de esta narración está conformado principalmente por las cartas que se envían el Coronel Manuel María Giménez, su amigo incondicional y Manuel López de Santa Anna, uno de sus hijos legítimos, encargado de la tarea de escribir su biografía. Sin embargo no se puede dejar de lado la voz de personas como Gómez Farías o Iturbide y de una gran parte de personajes que escribieron la historia a través de sus decisiones a lo largo de casi un siglo.
De esta forma El seductor de la patria se convierte en una rica novela histórica que va más allá de prejuicios y nos muestra a un personaje no inventado por un escritor, un personaje que rebasa la imaginación teniendo como materia prima la misma realidad. Simplemente dos grandes seductores: Antonio López de Santa Anna a través de la pluma y destreza del escritor Enrique Serna.

Bibliografía:
SERNA, Enrique. El seductor de la patria [1999]. México. Planeta. Booket. 2007.

jueves, 30 de abril de 2009

Hoy hace dos años...

Hoy hace dos años quise escribir un blog, no tenía nada esperado ni sabía si alguien lo leería o no. Iba en quinto semestre de la carrera, no me encantaba escribir y mucho menos que alguien más me leyera (temor al que todavía me enfrento) Creo que más allá de la crítica también se encuentra una parte íntima de ti, esa que reflejas de lo más profundo de tus pensamientos, sentimientos e ideas. Ya sea transfigurado en un poema, cuento, crónica y demás, lo cierto es que detrás de cada línea hay una parte de ti (idea cursi o no), reflejo de lo que eres y quisieras ser, logros, sueños fracasos, amores y desencantos.
Finalmente lo que me trajo hasta aquí, de cierta forma fue la carrera, una materia y la vida, entre todo ello un profesor adjunto que siempre me intentaba dar ánimos y que voluntaria o involuntariamente me hizo perder un poco de miedo a ese (que ya no llamaría tarea), sino placer por escribir (sus líneas ahora se plasman en Día siete, como un nuevo paso en su vida, pero más allá de eso creo que debería representar el esfuerzo de cualquier estudiante de comunicación que algún da piensa dedicarse a al periodismo o simplemente a escribir).

Pd. Les doy las gracias a todas esas personas que me han leído a través de este espacio y algunos otros. Un especial agradecimiento a Diana, Javier, Mauricio (Felicidades por tu debut) y Paty, personas que siempre han creído en mi y apoyado en todo momento, y claro me han leído.

viernes, 3 de abril de 2009

Sueño de una noche con Verónica

Intenté darle un nuevo giro al blog a ver que tal...
Lo que se rerpoducirá es "Sueño de una noche con Verónica" de Ignacio Trejo Fuentes, un gran profe, toda mi admiración.

martes, 24 de marzo de 2009

Tres identidades, dos conquistas, una mujer

“[...] ahí me di cuenta de que ya no sé quien soy, ves,
se me abrieron los ojos de adentro, y me duele saber, me duele pensar:
Soy Xochiquetzal, soy Malinalli, soy Marina y no soy ninguna de ellas,
soy tuya y tú no estás, soy del nacom, pero no quiero serlo;
soy mexica y odio a los mexicas, no soy maya y me siento maya,
no soy española y las ayudo [...]”.
Algunos personajes son incomprendidos, muchas veces juzgados por la historia debido a sus acciones, consignados para siempre en las páginas como traidores, villanos, conspiradores e indignos de pertenecer a cada una de sus civilizaciones, países o naciones.
A pesar de ello, pocas veces nos detenemos a pensar qué orilló a esos personajes a actuar de la forma en la que lo hicieron, si las circunstancias los obligaron; si el destino ya estaba escrito o si tenían la posibilidad de cambiar el futuro, no sólo de ellos, de miles de personas que vivieron ciertos periodos y de todas las generaciones siguientes.
Marisol Martín del Campo rescata y retrata en Amor y conquista a un personaje que se conoce como “La Malinche”, recordado como la intérprete de Hernán Cortés, pero más allá de eso como la cómplice y traidora, una de las principales participes de la caída de la gran Tenochtitlan.
En esta novela, la autora se vale esencialmente de la voz de Malinalli para contar una historia, su historia, la de grandes guerreros, conquista, poder y amor. Dando vida, nombre, y personalidad a los sacerdotes, capitanes, tlatoanis, mexicas, toltecas, tlaxcaltecas, todos los que intervinieron en la conquista del territorio mexica.
El valor de esta novela no estriba solamente en una extraordinaria narrativa que conduce a los pensamientos, sufrimientos y sentires de cada uno de los personajes, da un contexto, describe la situación cultural, política, religiosa y lo que podría ser llamado como militar de dos civilizaciones: española y mexica.
La autora a través de diversos personajes nos narra una novela histórica que podría ser criticada por tener su parte ficticia, es decir, a pesar de estar respaldada por una importante y considerable investigación bibliográfica, la reconstrucción de los hechos guarda una parte fantástica, en donde los personajes cobran vida y dan cuenta de este importante periodo histórico. Por medio de diálogos, cartas y pensamientos se da luz y color a cada una de las páginas que pintan este libro.
Xochiquetzal, la niña; Malinalli, la joven; y Marina, al nueva española ante el bautismo, encarnan las diferentes fases de la vida de una mujer que vivió los desprecios de la cultura en la que nació y la indiferencia de la cultura a la que intentó adaptarse: “La señora Malinalli es mencionada entre los nuestros con rabia, los españoles ni la nombran”. Malinalli relata la dominación y el sometimiento al que se tenían que enfrentar algunas mujeres, hombres y poblaciones enteras como los traxcaltecas y totonacas conformando una visión en la que no se les puede considerar como traidores, sino como dos pueblos hartos de los constantes abusos por parte del gran poderío mexica.
Xochiquetzal, una pequeña niña hija la clase más pobre entre los mexicas, es vendida como esclava debido a la gran hambruna que azota sus tierras. La pequeña sin comprender por qué la abandonaron pasa por diversas manos, las cuales le enseñan diferentes tradiciones y culto a los dioses. Ixchel, su diosa, su amuleto siempre la acompaña. Aprende el dolor, la ira y la frustración al ser testigo del sacrificio a los dioses de su mejor, amiga confidente y compañera.
Finalmente llega a la persona que encarnará sus peores temores y más ardientes deseos, Don Hernando, quien la regala a Alonso, q quien Malinalli llama su ixyachalmil[1], con quien aprende la lengua española, las costumbres, la religión y quizás uno de los más grades sentimientos, por el que se han desatado grandes guerras: el amor.
Alonso, es llevado lejos, Malinalli, se ve obligada a permanecer con Cortés, a quien detesta, pero que finalmente acepta en su condición bien definida de esclava. Pasa el tiempo y su forma de verlo cambia, lo ve como el valiente guerrero, el poderoso capitán y se envuelve en una relación llevada por el deseo y el clamor de la batalla: “En esos encuentros no somos ni Malinalli ni el capitán Cortés, somos un hombre y una mujer que se atraen y se sacian, no tenemos dioses, reglas, convenciones, sólo hambre de nuestros cuerpos”.
Así esta novela se convierte en un trozo de poesía, sin ser una novela inscrita dentro del género romántico, regalándonos en cada frase, palabras dignas de mencionar y reflexionar como: “[...] el amor se refleja en el instante de más que dura una mirada o una caricia [...]” recordando que el amor, en todo tiempo y circunstancia, tiene una capacidad creadora y a la vez destructora.
[1] Pájaro pequeño de tan suave canto como el ruiseñor.
Bibliografía:
MARTÍN DEL CAMPO, Marisol. Amor y conquista [1999]. Barcelona, Planeta, Booket, 2002.

viernes, 6 de marzo de 2009

Después de una larga ausencia, he vuelto.

Este post está dedicado a Esmeralda,

Elías, Betsabé y Cindy

que más que nuestros jefes yo les recordaré

como amigos y compañeros.

Y claro a todos mis nuevos amigos de la FILPM.


De izquierda a derecha: hasta atrás de playera negra Adrián, de playera amarilla Betsabé; en medio, Néstor, yo, Ana, Cindy, Esmeralda y Elías; abajo, Salvador y Luis.


Las dos semanas pasadas, han sido de las mejores en mi vida. Mi trabajo en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM]) ha sido la experiencia más grata del mundo. Conocí nuevos amigos, hice nuevos contactos, muchas personas importantes me fueron a visitar, elogiaron mi voz al micrófono, fui una de las consentidas y hasta club de fans tuve, me regalaron discos, chocolates y libros. Chicos guapos, libros, intereses en común, además del mejor ambiente con grandes personalidades, ¿qué más le podía pedir a la vida? No lo sé, además de enamorarme (aunque creo que no es la palabra correcta, creo que sólo me gustaba mucho) de alguien de la FILPM; en fin, hay cosas que nunca cambian.

Ser la voz de la Feria junto con un gran compañero y ahora amigo, fue muy interesante, además de perderle el miedo al micrófono y aprender a matizar la voz y darle dinamismo. También le perdí un poco de miedo a las masas, aprendí a trabajar más en equipo y descubrí que, aunque a veces suene increíble, aún hay personas allá afuera que aunque no te conozcan mucho te apoyan, ayudan y escuchan cuando lo necesitas.

Además de descubrir que si hay trabajos en los que todos los días te levantas con mucho entusiasmo y olvidas que es eso, un trabajo, tener una nueva experiencia profesional y hacer varios nuevos amigos a los que ya extraño, la lección de vida fue que siempre hay un lugar para todos, que espera a que lo descubras y te sientas fascinado por él. Aunque fue temporal, nunca olvidaré esa experiencia y espero tener la oportunidad de regresar de alguna manera.

Aunque claro, de nuevo a la realidad. Y como siempre ya no tan feliz como hace una semana… Hoy leí algo que nunca debió llegar a mis manos, o quizás llegó para recordarme que no estoy lista para una relación, por mucho que me guste alguien, en estos momentos, cuando aún sigo, ya no esperando (lo cual sería absurdo), pero si me sigue importando alguien más, qué difícil es concluir definitivamente con los sentimientos, a veces prefiero no pensar y dejar que el sabio tiempo termine de ensamblar las piezas faltantes. Después de todo, ¿qué más puedo hacer? Creo que tampoco estoy muy positiva debido a que mi gran amor de la secundaria me mandó un mensaje diciendo que se iba a casar y aunque ahora es a alguien más a quien me cuesta olvidar, la verdad es que si me dolió un poco.





sábado, 20 de diciembre de 2008

Mitomanias (si existiera)

Como un Wafle con cajeta, una comida casi perfecta.
Me pregunto si es cierto que una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad, no sé después de todo si nuestra configuración de mundo se encuentra formada por el lenguaje, quizás sea cierto.
Esta semana me la he pasado mintiéndole a la gente que conozco y a mi misma, no sé si sea bueno o algo de bueno pueda traer una mentira. Digo que me siento bien cuando me quiero morir en realidad, sonrío cuando quiero llorar y hablo cuando preferiría callar. Creo que con la persona que he sido más desleal es conmigo y en este momento me lo cuestiono.
Supongo que todos hemos dicho alguna mentira alguna vez, aunque seguramente hay grados... Lo único que me consuela es que no he perjudicado a nadie, pero creo que las mentiras tarde o temprano se resuelven, algunos de mis amigos dicen que me conocen demasiado bien, ahí está la mejor muestra de que no cuando logro convencerlos de lo bien que estoy. Creo que eso de decir que conoces a una persona es demasiado pretencioso.
Antes de seguir escribiendo cosas sin sentido dormiré y reflexionaré al respecto.... mejor sólo duermo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Oficialmente se terminó...

Mi último semestre con el cobijo de la Universidad se terminó, creo que muchos ya querían salir, pero yo la verdad es que no, no sé como concebir la vida sin la Universidad que me dio una de las mejores etapas de mi vida.
Sin duda un lugar en donde viví muchas primeras veces que antes no me atreví a probar, como mi primera chela jaja, si fue hasta la universidad, hasta cosas mucho más grandes y significativas que ocurrieron durante el último semestre.
Fui porrista, tomé muchos extracurriculares desde salsa, pasando por jazz, y terminando con danza árabe, aprendí mucho y conocí a muchos profesores que jamás olvidaré, al igual que las experiencias buenas y malas acumuladas a lo largo de estos cuatro años y medio, la incertidumbre ha comenzado, sin embargo aún tengo que terminar la tesis, el servicio y esos tramites jaja, por lo pronto me niego a terminar tan abruptamente, así que continuaré con las adjuntías y a ver que más sucede o que se pasa por el camino, tengo oportunidades laborales, pero creo que no las tomaré por el momento, quiero terminar bien bien la escuela antes que nada, sinceramente estoy un poco confundida y desconcertada, aunque supongo que es lo más normal del mundo.
La primera persona en felicitarme por salir (no entiendo por qué felicitar) fue mi amor platónico desde que tenía como 10 años, mi vecino, ese día casualmente lo encontré y platicamos como 10 minutos, fue mera casualidad, se descompuso su auto y los dos nos encontramos en el parabús ¿coincidencia o destino? no lo sé, pero a veces es mejor no averiguarlo, como amor platónico es genial, pá qué traerlo a la realidad?
En fin para terminar este post quisiera agradecerle a la Universidad por los cuatro años maravillosos que me dio y todo lo que me enseñó como alumna y como persona, es complicado expresar y resumir todo el significado de este tiempo para mi.
Bueno ahora si, creo que hay que darle honor a quien honor merece por decirlo de alguna forma. Empezando por Paty, que aunque ahorita no esté, es la mejor amiga que la Universidad y la vida me pudieron haber dado, Diana la mejor profesora y ahora amiga que alguien podría tener, y por supuesto todas las personas que configuraron mi vida a lo largo de esta etapa, muchos amigos sin los cuales no sé qué habría hecho y profesores como Javier que no se cansa de repetir que las utopías pueden existir en este mundo y que hay que luchar para conseguir que se vuelvan realidad.
Y claro evidentemente no puedo dejar de mencionar a una persona que se convirtió en muchas cosas a lo largo de dos años: Mau a quien no podré dejar de agradecerle su apoyo como adjunto en primera instancia, como amigo en segunda y como algo mucho más que mi amigo en tercera, por siempre estar ahí, en su muy particular forma y por aconsejarme, escucharme y quererme mucho.
Creo que haciendo un balance es una etapa que me trajo muchas más cosas buenas que malas, así que definitivamente fue bueno vivirla y esperemos que cosas mejores nos deparen a todos.